Hipatia de Alejandría:
La última luz de la gran Biblioteca de Alejandría
La última luz de la gran Biblioteca de Alejandría
Hipatia nació en Egipto (alrededor del año 360 d.C.) en una época donde el mundo estaba cambiando de forma violenta. Era hija de Teón, un famoso matemático que trabajaba en el Museo de Alejandría. Su padre no solo le enseñó ciencia, sino que la crió para que fuera una "ser humano perfecto": hacía gimnasia, montaba a caballo y tenía una mente tan brillante que pronto superó a su propio maestro.
Se convirtió en la directora de la escuela neoplatónica de Alejandría. Personas de todo el mundo viajaban solo para escuchar sus clases sobre Aristóteles y Platón. Era tan respetada que hasta los políticos más poderosos de la ciudad iban a consultarle sus problemas.
Además de filósofa y astrónoma, Hipatia fue una destacada matemática, de hecho es considerada la primera mujer en la historia de las matemáticas de la que se tienen registros claros y detallados.
Aunque muchos de sus libros se perdieron cuando se destruyeron las grandes bibliotecas, sabemos que fue una experta en:
Álgebra y Secciones Cónicas: Comentó y mejoró las obras de Diofanto y Apolonio. Ella ayudó a simplificar conceptos de curvas que hoy usamos en astronomía.
Astronomía: Diseñó astrolabios (instrumentos para medir la posición de las estrellas) y planisferios.
Mecánica y Física: Inventó un hidroscopio, un aparato para medir la densidad de los líquidos (muy parecido a lo que usaba Arquímedes).
Edición de textos: Gracias a sus revisiones, muchas obras clásicas de geometría llegaron a nosotros hoy.