Se dice que el Rey Ptolomeo quería aprender matemática pero le parecía muy difícil y aburrido. Le preguntó a Euclides si no había una forma más corta y fácil de aprender sin tanto esfuerzo. Euclides lo miró fijo y le contestó: "Majestad, en el país hay caminos para los reyes y caminos para el pueblo, pero en la geometría no hay caminos reales". Básicamente, lo mandó a estudiar como a cualquier hijo de vecino.
Un alumno, después de aprender el primer teorema, le preguntó a Euclides: "¿Y qué voy a ganar yo con aprender estas cosas?". Euclides, con mucha ironía, llamó a su sirviente y le dijo: "Dale tres monedas a este muchacho, ya que necesita ganar algo con lo que aprende". Lo echó con elegancia por interesado.
Su libro "Los Elementos" fue el libro de texto de matemática oficial en todo el planeta desde el año 300 a.C. hasta casi 1900. ¡Eso son más de 2200 años siendo el autor número uno! Imaginate que hoy un chico de 1er año de secundaria estudia casi lo mismo que un adolescente en la antigua Alejandría.
Como no hay datos de su nacimiento ni de su muerte, algunos historiadores creen que "Euclides" no era una persona, sino un nombre artístico que usaba un equipo de matemáticos de la Biblioteca de Alejandría para firmar sus trabajos. Sería como el primer "pseudónimo" masivo de la ciencia.